Wolves In Haze: Chaos Reigns

septiembre 17, 2021

album cover Wolves in Haze



Wolves In Haze - Chaos Reigns (Majestic Mountain Records 2021)

Fecha de publicación: 3 de Septiembre.

Tracklist:

1. Green River Speaks
2. Way In Haze
3. In Fire
4. The Night Stalker.
5. Tormentor
6. My Destroyer.
7. Beyond Perception
8. Into The Grave
9. Heat Of The Moment
10. Breath In The Night
11. Chaos Reigns



Hoy nos vamos hasta Gotemburgo (Suecia) para reseñar el segundo álbum del cuarteto Wolves in Haze. Ya lo dije ayer, no me gusta comparar álbumes a la hora de reseñar, pero he de decir que no había escuchado a esta banda anteriormente y tiré de discografía para documentarme sobre la banda. Decir que Wolves In Haze formado por Manne (guitarra, voz), Olle (guitarra), Emil (bajo) y Kalle (batería) publicaron en 2016 su primer trabajo de nombre homónimo y que entre ese primer álbum y este segundo ha habido una evolución para mi gusto bastante enriquecedora que le ha dado a la banda un toque muy personal.

Con 'Chaos Reigns' la banda no deja atrás ese tono granuloso del fuzz y sigue mostrando ese stoner/doom tan característico de los cientos de bandas que hay hoy día en esta nueva ola de riffs, desierto y doom que se lleva gestando hace ya algunos años. Pero ahora viene lo bueno, estos señores han sabido mezclar ese salvaje y apisonador doom con otros estilos creando un estilo propio que ya quisieran otros. La idea principal que te ronda la cabeza en cuanto escuchas esa maravillosa apertura del álbum con ese riff que rompe las piedras, y la voz de Manne que nos recuerda a sus conciudadanos Monolord es que el álbum va a ir en esa tónica, y a decir verdad, me gusta. Pero el problema es que puede acabar en monotonía y algo que empezó muy bien, puede acabar mal. 

No es el caso de 'Wolves In Haze', ya que utilizan una cantidad de recursos que hacen de 'Chaos Reigns' un álbum muy muy apetecible. Es cierto que la sombra de Sabbath es muy alargada pero estamos en Suecia, ese Death and Roll que se cuela sin querer con ese grano fuzz es maravilloso, esas guitarras dobladas siniestramente y esos ritmos frenéticos de temas como 'The Night Stalker' nos recuerda a esas bandas de la famosa Bay Area pero con un sonido más oscuro, más grueso, en definitiva más golpeante. Si encima me lo alternas con riffs sabbathianos y la mala leche del "Sonido de Estocolmo" no hay más que decir, habrá que rendir pleitesía a estos señores de Gotemburgo.



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