La idiosincracia en tiempos del coronavirus

julio 15, 2020

Audiotirum chairs


El otro día en una charla con mi amiga Jennifer Grant de Vampire Productions, llegué a la conclusión de que la gente que nunca va a pequeños conciertos, ahora tienen la excusa perfecta para seguir sin aparecer por las salas, pero no echemos la culpa solamente al público, aquí hay para todos.

En esta "nueva normalidad", veo que las pequeñas salas están abriendo pero...no veo infinidad de eventos o agendas a rebosar de conciertos (en el caso de que el lugar cumpla con todas las medidas de seguridad) Es cierto que ante esta inseguridad e incertidumbre es lógico que las agencias y bandas de otras comunidades autónomas no quieran moverse entre comunidades para palmar la  poca pasta que tienen pero ¿Donde están las famosas bandas de la escena local que tanto apoyo piden?  Y aquí es a donde quiero llegar, a la idiosincrasia propia de este "tolerante" y "abierto" mundo que engloba la música rock. Muchas  bandas  no quieren tocar en un ambiente de club o cabaret, es decir, ante un público sentado y el sentimiento de parte del público es recíproco.

Como público he acudido a muchos bolos pequeños, medianos y grandes y...he estado en bolos pequeños donde quitando a la banda, personal de la sala y amigos de la banda, éramos cuatro gatos que al final mirábamos a la banda darlo todo en el escenario desde la lejanía. ¿Qué mas te da que esos cuatro gatos vean un concierto sentado? Excusa típica: «no, es que no es lo mismo porque el público te transmite mas si está saltando y en las primeras filas...» pero si hay cuatro gatos y están bebiendo en la barra. Y por parte del público igual, «es que no es lo mismo ver un concierto de pie, que sentado» Pero que me estás contando alma de cántaro si después te gastas 80 o 90€ para ver a Iron Maiden o Metallica desde la grada....Esta excusa me suena a la típica de los músicos que no van a bolos de otros músicos de su entorno porque supuestamente no tienen tiempo, pero si van a festivales o a bolos de bandas grandes.

Puedo entender que no quieras ir a conciertos aún porque te de miedo pillar el coronavirus, pero por esa regla de tres, tampoco te tomes la cañita en la terraza del bar con tus colegas. Lo que quiero decir con esto, es que si realmente queremos que la cultura musical de este país no se acabe hay que apoyar a todos los sectores de la industria musical y adaptarse a los nuevos hábitos de consumo.

Está claro que no se puede generalizar porque habrá gente que lo esté haciendo bien, y hay formatos como los grandes festivales que tendrán que reconvertirse, si la cosa sigue para largo. Es lógico que si una promotora antes de la pandemia conseguía por ejemplo meter a 1200 personas en una sala para ver a una banda  y ahora por ejemplo se ve obligada a meter doscientas; sumado ante un público reacio ante nuevas formas de disfrutar el concierto y quizás una banda que no quiera bajarse el cache, la promotora acabe esperando a que todo pase. 2021 viene cargadísimo de conciertos pero...y si ¿el virus sigue aún aquí?

Ahora están los conciertos en Streaming, que lo respeto pero si tenemos la alternativa al directo de verdad en sala, está claro cual voy a elegir, sea sentado o de pie. Al fin y al cabo todo esto es un negocio y como siempre, sobrevivirán los más innovadores y ya se sabe el dicho de "Renovarse o morir" Pero a escala inferior donde, todo se realiza practicamente por "Amor al arte" el apoyo del público y de las bandas tienen que ser recíproco.  No me refiero de gratis, me refiero a que si hay que apoyar a una banda yendo a conciertos sentados pues se hace, al igual que las bandas, las bandas tienen que ser profesionales haya una o mil personas y eso lo saben, así que más le da si están sentados o de pie.

Ciudades como Barcelona han sacado el Bonus Cultura, una inciativa para incentivar la cultura o  Madrid que inyectará 1,3 millones de euros a las salas. Así que mueve el culo y apoya a la escena local yendo a los locales donde ofrezcan música en directo.

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