Ritval Fest -Sala La Trinchera- 2/11/2019- Málaga

noviembre 06, 2019


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Ritval Fest publico


RITVAL FEST. NADIE SE QUERÍA IR A CASA

El pasado 2 de noviembre asistimos a la primera edición el Ritval Fest en Málaga. Siempre es un placer acudir a los eventos organizados por esta familia de múltiples nombres, que no dejan de ser un grupo de amigos con un amor desmedido por la música, por hacer las cosas bien y de forma profesional. Y digo que siempre es un placer porque, aunque esta es la primera edición de este festival, estaría totalmente fuera de contexto no resaltar que es un paso más en la tremenda labor que está haciendo este grupo de amigos por la escena del rock en Málaga. Daría para escribir un reportaje.


En esta ocasión, nos presentaban un cartel formado por cuatro bandas nacionales de estilos diversos pero relacionados, teníamos el Post Hardcore de THE WAX, el Noise Rock de HABITAR LA MAR, el Stoner Metal de los locales ELEPHANT RIDERS y el Post Rock de TOUNDRA.
El éxito rotundo de la convocatoria viene a demostrar que el estado de salud del rock underground nacional es excelente y que la escena en Málaga está muy viva más allá de los grandes conciertos de bandas internacionales que, por suerte, suelen visitar los escenarios malagueños en los últimos tiempos;  y que trabajando de forma profesional, con los pies en la tierra y con sentido del gusto además de clase, se puede hacer un casi sold out en una sala con capacidad para más de 600 personas. No hay más que ver el diseño del cartel del evento y compararlo con el cartel del festival de rock nacional típico para darse cuenta del salto de calidad en relación a otras propuestas. Sin más preámbulo entramos en lo que allí aconteció.



THE WAX

A las 9:30h se presentaban por primera vez THE WAX en Málaga, son una banda  con un par de trabajos a sus espaldas y con una dilatada experiencia en directo habiendo tocado incluso en la meca del Metal patrio: RESURRECTION FEST.
Éramos ya bastantes los que nos congregamos para ver cómo se las gastaban estos chicos de Barcelona. Personalmente tenía mucha curiosidad pues me ha gustado mucho su último disco “A Place to Bury Our Sins Away” aun no siendo uno de mis estilos de cabecera. Nos encontramos con una banda en un gran estado de forma, con personalidad y con muchos matices. La ejecución de los temas fue fantástica, sonando como en los discos pero con ese plus de potencia e intensidad que gusta ver en directo. A destacar, la actitud destroyer de su cantante que, en un estilo muy a lo Henry Rollins, se hizo el amo y señor del lugar durante los 45 minutos que duró su actuación.








HABITAR LA MAR

Los siguientes eran los Jienenses HABITAR LA MAR que tomaron al asalto el escenario de La Trinchera.  Con ellos ya se notó que el público local los conoce y los quiere. No bajaron el pistón en ningún momento, creando un muro de sonido que arrastró a las primeras filas a su particular universo, las letras en español y que no era la primera vez que tocaban en Málaga. Jugaron a su favor arrancando los primeros coros por parte del público y se empezaron a animar los primeros crowdsurfers de la noche. Ya se sabe que el comer y el rascar… A partir de ahí la tendencia amenazó con convertirse en plaga. La palabra que mejor define su actuación es: intensidad.








ELEPHANT RIDERS

Llegó el turno de la banda local, ELEPHANT RIDERS. Ellos son un combo de Stoner Metal y creo que si hay que ponerles una etiqueta ésta es la que mejor puede definir su sonido dado que combinan enormes riffs con ritmos contundentes y cada vez más metalizados. Seguro que con esta definición se os vienen varias bandas a la cabeza pero prefiero no nombrar ninguna ya que realmente estos chicos no copian a nadie y están construyendo poco a poco un sonido propio.  Debía ser la quinta o sexta vez que los veía en directo y es exponencial el crecimiento de esta banda. Venían de tocar la noche anterior en Alicante en EL DIA DE LOS MUERTOS, compartiendo cartel con Osezno entre otros, a casi 600km de Málaga; y creo, por el cansancio acumulado, que ni ellos son conscientes de lo que hicieron esta noche.  Su concierto fue sencillamente perfecto, un auténtico vendaval sobre el escenario, un festival de riffs con base rítmica absolutamente brutal. Consiguieron que el caos se apoderara de las primeras filas que se convirtieron en un festival de pogos y gente haciendo crowdsurfing que terminamos empapados en sudor y con una sonrisa en los labios.








TOUNDRA

Algún día se escribirá una historia que podría titularse “El misterioso caso del éxito de Toundra”.  Si alguien me preguntara: ¿cuáles son los ingredientes que hay que meter en una banda de rock para que ésta no tenga ningún éxito? Probablemente en la respuesta estarían que la banda fuera instrumental y que hiciese un estilo minoritario.

Todo esto lo tiene TOUNDRA y sin embargo, contra todo pronóstico, han construido poco a poco, desde el trabajo, con ya cinco álbumes a sus espaldas e innumerables directos dentro y fuera de España, una de las historias de éxito más rompedora, interesante e inesperada en el mundo del rock desde que, salvando las distancias, los señores de NAPALM DEATH sorprendieran al mundo con el lanzamiento de “Scum” en 1987.

Podemos afirmar sin equivocarnos mucho que se trata de la banda de rock más exitosa de España junto con ANGELUS APATRIDA. Siendo ambas capaces de colarse en puestos altos de las listas de venta generalistas de este país, con sus últimos lanzamientos.

La explicación de este éxito podríamos buscarla en muchas de las múltiples cosas en las que TOUNDRA son excelentes, pero la realidad es que serían elucubraciones baratas.

Sólo hay que verlos una vez en directo para responder a todas estas preguntas y seguir siendo a la vez incapaz de explicarlo de forma convincente. Tendríamos que recurrir al slogan de Harley Davidson: “If I have to explain you wouldn´t understand”.






Para mí era la cuarta vez y sólo esperaba una cosa: que me hipnotizaran como en otras ocasiones con su universo de melodías etéreas y progresiones infinitas. Sin embargo, en esta ocasión observé algo diferente. Lo que anteriormente era un sueño había mutado en fiesta. Donde antes había un velo que separaba al público de la banda, donde cada uno vivía el sueño a su manera se había convertido en una fiesta donde todos participaban de forma colectiva y la energía fluía de forma directa entre los músicos y el público.

Esta fiesta duró casi dos horas y nadie se quería ir a casa. Al final,  banda y público sucumbimos por agotamiento, sabiendo que lo que allí habíamos vivido lo recordaríamos durante mucho, mucho tiempo.


TEXTO: Miguel Santervás 
FOTOS: Marta Delgado Otero



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